La fecha que se conmemora el próximo domingo me trae a colación mucha confusión. El día de la madre, tengo entendido, se homenajea a las madres, no sé si del mundo o del país. Bueno, en fin, para el caso es lo mismo. Madres hay por todos lados, de todas las clases y de toda calaña.
Yo supongo que las madres a las que se rendirá el homenaje son aquellas que han cumplido su función, no sólo de alimentar, vestir y educar a sus hijos; sino, por sobre todas las cosas a aquellas que han brindado el apoyo, el afecto y la confianza en sus vástagos. Aquellas que han estirado su brazo para colmarlos de caricias o secar una lágrima aún cuando estos últimos fueran ya adultos. Esas mamis que brindaron y brindan sus orejitas en aquellos momentos felices, y en aquellos que no lo son tanto; las que reciben con una sonrisa a los otrota niñitos que ya no viven con ella, y hoy están de visita. Estas grandes mujeres que reciben de ellos, con agrado, los cuidados que antaño ellos recibieron de parte de ellas; y no con un reproche de mujer refunfuñona que alega no necesitar de nadie, a pesar de sus años.
Ahora, yo me pregunto en primer lugar: ¿Por qué no aceptar la ayuda de esos hijos que una vez, allá lejos y hace tiempo, obligaban a ayudar a pesar de la juventud que esa madre portaba?¿No sería más necesario ahora que antes? Bueno, eso me hace pensar en una "madre soberbia" que no acepta su vejez.
En segundo lugar: Es homenajeable una madre que separó a todos sus hijos, con artilugios y mentiras? Eso me hace pensar en una madre maliciosa...jaja!! que no las hay? Las hay, doy fe.
Siguiente: Es posible festejar el día de la madre cuando tu propia madre se erige en tu peor enemiga? De ninguna manera.
Yo soy madre también, tengo dos hijos; y si hay algo que tengo para agradecerle a mi propia madre es haberme enseñado a amar a mis hijos bajo todo punto de vista; a ver a mis hijos con sus defectos y virtudes, como personas capaces y por sobre todas las cosas capaces de amar.
Todo eso MADRE, me lo enseñaste a través de la actitud desamorada que tuviste hacia tus hijos.
Y te comunico que muy lejos estás de la verdad cuando expresas algo así como la envidia que yo pudiera tenerle a mi hija. Yo no puedo envidiar el camino que le indujiste a tomar, siendo tu fiel reflejo. No la juzgo, sólo me da pena saber que la vida se va a cobrar con ella aquello que se tendría que cobrar con vos.
Y a pesar del dolor viejo que guardo muy dentro, me siento feliz de no ser una hipócrita que rinde homenaje sólo al dinero y el status social. Me siento una MADRE DE VERDAD, que no pretende dejarse ver como la mujer perfecta y entera a la que no se le cae una lágrima ni siquiera ante la muerte de un hijo.
Yo sería la primera que perdería la cordura si algun día uno de mis hijos me faltara para siempre.
Porque amo de verdad y sin tapujos fabricados a esas dos personas hermosas que traje al mundo hace tantos años.
Por eso MADRE, lo siento por vos, pero esta semilla te salió fallada. Esta semilla no contiene tu hipocresía dañina. Tu mejor herencia será el haberme enseñado a no ser como vos. El haberme enseñado a valorar todo aquello que no tiene valor monetario a través de tu ambición desmedida por lo material.
De todas maneras, tengo algo para agradecerte (epaaa, algo había de bueno!).
Sí, tengo que agradecerte haberme convertido en una gran ama de casa; no te faltó enseñarme nada, y yo lo aprendí todo....a pesar de que vos opines que soy una estúpida inútil por no hacer las cosas a tu manera.
GRACIAS MAMA!!!!!!!CHUICCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCC!!!!!!!!!!!!
Yo supongo que las madres a las que se rendirá el homenaje son aquellas que han cumplido su función, no sólo de alimentar, vestir y educar a sus hijos; sino, por sobre todas las cosas a aquellas que han brindado el apoyo, el afecto y la confianza en sus vástagos. Aquellas que han estirado su brazo para colmarlos de caricias o secar una lágrima aún cuando estos últimos fueran ya adultos. Esas mamis que brindaron y brindan sus orejitas en aquellos momentos felices, y en aquellos que no lo son tanto; las que reciben con una sonrisa a los otrota niñitos que ya no viven con ella, y hoy están de visita. Estas grandes mujeres que reciben de ellos, con agrado, los cuidados que antaño ellos recibieron de parte de ellas; y no con un reproche de mujer refunfuñona que alega no necesitar de nadie, a pesar de sus años.
Ahora, yo me pregunto en primer lugar: ¿Por qué no aceptar la ayuda de esos hijos que una vez, allá lejos y hace tiempo, obligaban a ayudar a pesar de la juventud que esa madre portaba?¿No sería más necesario ahora que antes? Bueno, eso me hace pensar en una "madre soberbia" que no acepta su vejez.
En segundo lugar: Es homenajeable una madre que separó a todos sus hijos, con artilugios y mentiras? Eso me hace pensar en una madre maliciosa...jaja!! que no las hay? Las hay, doy fe.
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Yo soy madre también, tengo dos hijos; y si hay algo que tengo para agradecerle a mi propia madre es haberme enseñado a amar a mis hijos bajo todo punto de vista; a ver a mis hijos con sus defectos y virtudes, como personas capaces y por sobre todas las cosas capaces de amar.
Todo eso MADRE, me lo enseñaste a través de la actitud desamorada que tuviste hacia tus hijos.
Y te comunico que muy lejos estás de la verdad cuando expresas algo así como la envidia que yo pudiera tenerle a mi hija. Yo no puedo envidiar el camino que le indujiste a tomar, siendo tu fiel reflejo. No la juzgo, sólo me da pena saber que la vida se va a cobrar con ella aquello que se tendría que cobrar con vos.
Y a pesar del dolor viejo que guardo muy dentro, me siento feliz de no ser una hipócrita que rinde homenaje sólo al dinero y el status social. Me siento una MADRE DE VERDAD, que no pretende dejarse ver como la mujer perfecta y entera a la que no se le cae una lágrima ni siquiera ante la muerte de un hijo.
Yo sería la primera que perdería la cordura si algun día uno de mis hijos me faltara para siempre.
Porque amo de verdad y sin tapujos fabricados a esas dos personas hermosas que traje al mundo hace tantos años.
Por eso MADRE, lo siento por vos, pero esta semilla te salió fallada. Esta semilla no contiene tu hipocresía dañina. Tu mejor herencia será el haberme enseñado a no ser como vos. El haberme enseñado a valorar todo aquello que no tiene valor monetario a través de tu ambición desmedida por lo material.
De todas maneras, tengo algo para agradecerte (epaaa, algo había de bueno!).
Sí, tengo que agradecerte haberme convertido en una gran ama de casa; no te faltó enseñarme nada, y yo lo aprendí todo....a pesar de que vos opines que soy una estúpida inútil por no hacer las cosas a tu manera.
GRACIAS MAMA!!!!!!!CHUICCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCC!!!!!!!!!!!!


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